Cuida tu salud y la de los tuyos
Temporales como los ocurridos en estos últimos días en distintos puntos del país, no solo ponen en riesgo la infraestructura sino también tu salud y la de los tuyos. Por eso es importante, adoptar precauciones que nos permitan salvar la situación sin enfermarnos.
El mal tiempo causa lluvias, inundaciones y eventuales interrupciones de servicios básicos como el agua y la luz. Todos esto factores aumentan considerablemente el riesgo de enfermedades infectocontagiosas que pueden prevenirse al disminuir el acceso a agua potable y a perder la cadena de frío.
Las inundaciones representan en sí mismas una emergencia sanitaria debido a que el agua puede mezclarse con aguas servidas que transportan agentes infecciosos y que pueden contaminar personas, alimentos y superficies. Por eso, la primera medida es evitar el contacto directo con estas aguas. Si no es posible, intenta usar guantes de goma y lavar luego tus manos con agua limpia y jabón durante al menos 20 segundos. Si el agua ya entró a tu casa, una vez que logres evacuarla, limpia y retirar el barro y la suciedad. Luego desinfecta con una solución de agua y cloro (1 cucharada de cloro por litro de agua), deja secar y ventila.
Respecto de los alimentos, tendrás que eliminar todos aquellos que hayan estado en contacto con el agua excepto aquellos que estén en envases sellados los que deberán ser limpiados con agua y jabón y luego desinfectados con una solución de cloro por al menos 15 minutos.
Si se corta la luz, abre las puertas del refrigerador solo si es indispensable. El artefacto puede conservar la temperatura por alrededor de cuatro horas mientras que el congelador puede hacerlo por hasta 48 horas.
Si se interrumpe el suministro de agua potable y hay previo aviso, almacénala utilizando solo recipientes adecuados para alimentos. Previamente debes lavarlos varias veces y luego cerrarlos y almacenarlos protegidos de la luz solar para evitar la proliferación de microorganismos. En esas condiciones, el agua puede mantenerse en buen estado entre tres y cinco días. Si tienes dudas respecto de la calidad del agua, hiérvela siempre durante tres minutos antes de consumirla.
En resumen:
Evita el contacto directo con aguas de inundación.
No olvides lavar tus manos o usar alcohol gel si no dispones de agua potable.
Desinfecta superficies y utensilios que hayan estado en contacto con agua sucia.
Descarta los alimentos expuestos al agua contaminado o que hayan perdido la cadena de frío.
Guarda agua potable en recipientes limpios y seguros y si no tienes certeza de la calidad del agua a la que tienes acceso, hiérvela.
Mantén al día el esquema de vacunación contra la influenza, COVID-19 y virus respiratorio sincicial de acuerdo con tu edad y condición de salud. Eventualmente, el Ministerio de Salud podría implementar como medida preventiva la vacunación contra hepatitis A en grupos específicos como damnificados, albergados y equipos de primera respuesta que han estado expuestos a zonas contaminadas.
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