Sarna noruega en Antofagasta

Un brote de sarna noruega -detectado en el Hospital Regional de Antofagasta- afecta a una paciente adulta mayor y a 19 funcionarios del establecimiento todos los cuales se encuentran con licencia médica y en aislamiento domiciliario.

La sarna noruega llamada también sarna costrosa es una variante grave y altamente contagiosa de la escabiosis, conocida como sarna común. Es una enfermedad cutánea parasitaria causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. La designación “noruega” proviene de los primeros casos documentados en personas con lepra en Noruega durante el siglo XIX, aunque no tiene una distribución geográfica limitada a esa región.

De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, la variante costrosa se caracteriza por una carga parasitaria extremadamente alta. Mientras en la sarna común el número de ácaros es bajo, en la variante noruega pueden ser miles o incluso millones en la piel.

Es esta proliferación masiva lo que explica su alta transmisibilidad. En algunos casos, además del contacto directo, el contagio puede ocurrir a través de ropa, sábanas o superficies contaminadas.

La llamada sarna noruega se caracteriza por una forma mucho. más descamativa, con lesiones prominentes en las uñas y es la presentación clínica en pacientes inmunosuprimidos. En consecuencia, lo ocurrido en Antofagasta corresponde al contagio de sarna habitual, derivado de una paciente con sarna noruega que se caracteriza por un cuadro clínico atípico.

En todos los casos, los protocolos sanitarios incluyen aislamiento del paciente, uso de elementos de protección personal y tratamiento simultáneo de los contactos estrechos.

¿Cuáles son los síntomas?

La variante costrosa o noruega provoca una reacción dermatológica más extensa e intensa que la variante común. Entre los principales síntomas se encuentran:

Picazón intensa

Lesiones cutáneas que pueden expandirse progresivamente.

Placas gruesas, costrosas y descamativas.

Compromiso de manos, pies, codos, rodillas y cuero cabelludo.

Según especialistas, esta forma suele presentarse con mayor frecuencia en personas inmunodeprimidas, adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas.

La recomendación es consultar en un centro asistencial cuando la picazón es muy intensa y persistente, cuando las lesiones abarcan una parte importante del cuerpo (más del 30% de la superficie corporal) o cuando hay antecedente de contacto cercano con una persona diagnosticada.