“Fiebre del tomate” en India

Las enfermedades infecciosas no dan tregua a la Humanidad. Sumándose a las sucesivas olas de COVID-19, viruela del mono, brotes de polio o hepatitis de origen desconocido en niños, aparece lo que se ha dado en llamar “gripe  o fiebre del tomate”, aunque no es gripe.

Una publicación de la revista científica The Lancet Respiratory Medicine aborda las implicancias de un nuevo virus surgido en India, particularmente en el estado de Kerala, que afecta principalmente a niños menores de 5 años.

Los autores del estudio son Vivek P Chavda y Kaushika Patel, del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica, del College of Pharmacy de Gujarat, en India.En su artículo afirman que se trata de una enfermedad autolimitada y que no existe un medicamento específico para tratarla. Añaden que la infección ya es una endemia, pero que no pone en peligro la vida de los pacientes.

Algunos de los síntomas más relevantes son similares a los de COVID-19 e incluyen fiebre, fatiga y dolor muscular así como erupciones en la piel. Sin embargo, el virus no está relacionado con el SARS-CoV-2 y los expertos creen que la infección podría ser un efecto secundario de la fiebre chikungunya o del dengue y no un virus propiamente tal.

También podría tratarse de una nueva variante de la llamada enfermedad viral boca-mano-pie, una infección que afecta especialmente a niños de entre 1 y 5 años y a pacientes inmuocomprometidos.

Entre mayo y julio de este año, en Kerala, se han reportado más de 82 años de niños infectados.

Síntomas

El nombre de “fiebre del tomate” se corresponde con la erupción de ampollas rojas y dolorosas que pueden alcanzar el tamaño de un tomate en todo el cuerpo. Se asemejan a las que se observan en los casos de infección por virus del mono en individuos jóvenes.

Al igual que con otras infecciones virales, los síntomas incluyen fatiga, náuseas, vómitos y diarrea además de fiebre, deshidratación, inflamación de las articulaciones y dolor corporal.

Tratamiento

El diagnóstico se hace descartando -por medio de pruebas moleculares y serológicas- dengue, chikungunya, virus zika, virus varicela-zoster y herpes. Si todas esas pruebas son negativas, se confirma el diagnóstico de “fiebre de tomate”.

Al igual que para las afecciones descritas, el tratamiento incluye aislamiento, reposo, hidratación adecuada y baños de agua tibia para aliviar la irritación además de medicamentos para disminuir la fiebre y el dolor.

Los investigadores indios afirman que la enfermedad es muy contagiosa y podría propagarse también a los adultos por lo que estiman obligatorio el aislamiento de los casos confirmados o sospechoso por entre 5 y 7 días.

 

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