Nueva alerta epidemiológica por fiebre amarilla
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica en la que advierte sobre la transmisión sostenida de fiebre amarilla en partes de Sudamérica, donde se han seguido registrando casos en áreas más allá de los tradicionales focos de la cuenca amazónica.
El llamado de la OPS a los estados miembros es a fortalecer la vigilancia epidemiológica, intensificar las campañas de vacunación en poblaciones en riesgo y adoptar las medidas necesarias para que quienes viajen a áreas en las que se recomienda la vacuna reciban la información oportuna y adecuada.
En 2025 se notificaron 346 casos confirmados de fiebre amarilla con 143 fallecimientos en siete países de la región: Bolivia (8 casos, 2 defunciones), Brasil (120 casos, 48 defunciones), Colombia (125 casos, 46 defunciones), Ecuador (11 casos, 8 defunciones), Guyana, Perú (49 casos, 19 defunciones) y Venezuela (32 casos, 19 defunciones).
En las primeras siete semanas de 2026 se han confirmado 34 casos humanos y 15 fallecimientos en Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela.
La OPS destacó que el ciclo de transmisión selvático de la fiebre amarilla -es decir, la transmisión del virus entre mosquitos silvestres y primates no humanos (como monos)- se reactiva de manera periódica en la región, lo cual es un fenómeno esperado. Sin embargo, desde finales de 2025 se han detectado casos humanos en zonas geográficas sin antecedentes recientes de transmisión y fuera de áreas previamente consideradas de riesgo, como el estado de São Paulo en Brasil y el departamento de Tolima en Colombia.
La detección de casos en zonas cercanas a centros urbanos aumenta el riesgo de transmisión urbana de la fiebre amarilla, en la que el virus se transmite entre personas a través del mosquito Aedes aegypti, lo que puede provocar brotes de rápida propagación.
En mayo de 2025, la OPS clasificó el riesgo para la salud pública en las Américas como alto, debido al aumento de casos, las elevadas tasas de letalidad (41% en 2025) y la detección de casos en nuevas áreas. La evaluación actual mantiene un nivel de riesgo similar.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede causar cuadros graves con alta letalidad. No existe un tratamiento específico, pero la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la enfermedad. Una sola dosis de la vacuna proporciona protección de por vida.
La gran mayoría de los casos confirmados en 2025 y 2026 se registraron en personas que no estaban vacunadas.
La OPS recuerda que los países con áreas de riesgo deben mantener coberturas de vacunación de al menos 95 % en las poblaciones expuestas, además de fortalecer la vigilancia epidemiológica y la vigilancia de epizootias en primates no humanos —es decir, la aparición de la enfermedad en animales—, lo que puede servir como señal temprana de circulación del virus, así como reforzar las acciones de control de mosquitos.
Asimismo, se recomienda a los viajeros vacunarse al menos 10 días antes de visitar zonas en las que la enfermedad circula de forma habitual, de acuerdo con las recomendaciones internacionales de salud.